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Ejecuciones Cifras que aterran
Reportes de instituciones como el CIDAC o el ICESI echan por tierra la declaración del procurador de que en Nayarit se cometen, en promedio, 80 homicidios violentos por año. La cifra es mucho mayor, y no se detiene.
2010 / 02 / 05
ÓSCAR VERDÍN CAMACHO .-
Llamado a mejorar, a enderezar el rumbo de la Procuraduría General de Justicia (PGJ), Óscar Humberto Herrera López propinó un revés hacia sí mismo, el lunes uno de febrero, al anunciar, públicamente, una información a sabiendas de que era falsa.
Quiero recordarles que Nayarit es un estado en donde se cometen menos de 80 homicidios violentos al año, que comparado con otros estados de la República, significa que somos, junto con Colima y Aguascalientes, de los estados en donde gozamos de mayor seguridad, apuntó el procurador, según el comunicado de prensa del Gobierno del Estado publicado en algunos medios.
No fue un error lo citado por Herrera López en Casa Nayarit, sino que, evidentemente, cumplió la orden del gobernador Ney González Sánchez, que encabezó la conferencia de prensa efectuada a propósito de la balacera suscitada la noche del domingo 31 de enero.
El dato de los 80 homicidios violentos en voz del procurador es para preocupar. Es la voz oficial. El que sabe los datos, los hechos. Y más que nadie él sabe que en Nayarit se cometen muchos más que 80 homicidios violentos cada año.
REPORTES DE CIDAC E ICESI
Por ejemplo, en noviembre del 2009 se conocieron los informes presentados por el Centro de Investigación y Desarrollo A.C. (CIDAC) y el Instituto Ciudadano de Estudios Sobre la Inseguridad (ICESI), que ofrecieron un mapa nacional sobre la inseguridad, de acuerdo con sucesos registrados durante el año 2008. En ambos estudios Nayarit fue reprobado.
Por ejemplo, el CIDAC ubicó al estado en el lugar 10 en homicidios intencionales –incluidas las ejecuciones-, con un promedio de 12 por cada 100 mil habitantes, por arriba de la media nacional que, se asentó en el informe, fue de 10.6 asesinatos.
Por deducción, si Nayarit tiene un promedio de un millón de habitantes, harían un total de 120 homicidios intencionales ocurridos durante el 2008.
El CIDAC calificó a Nayarit con una violencia media junto a otros estados como Oaxaca, Sonora, Tamaulipas, Durango, Morelos, Quintana Roo, Nuevo León y Michoacán, siempre en lo referente al 2008.
Por su parte, los datos del ICESI, cuyo informe fue presentado en Palacio Nacional y a cuyo acto acudió el presidente Felipe Calderón y numerosos gobernadores, también relacionados con cifras del 2008, resultaron más alarmantes para Nayarit: se le ubicó en el lugar ocho en homicidios intencionales, con un promedio de 15.2 por cada 100 mil habitantes, lo que daría un promedio de 152 homicidios durante el 2008. La media nacional, según el ICESI, fue de 11.8 homicidios.
De acuerdo con reporteros que cubren la fuente policiaca, resulta imposible creer que Nayarit tenga menos de 80 homicidios intencionales por año, incluidas las ejecuciones. Estiman que el número seguramente está por arriba de 130, sobre todo en los últimos años.
La ubicación a nivel nacional que el CIDAC y el ICESI dan a Nayarit, respecto a los homicidios intencionales, cobra relevancia porque es de acuerdo al número de habitantes de cada entidad. Llegar a sitios ocho ó 10 es algo para preocupar, más que tratar de ocultar.
2009 ¿MÁS GRAVE?
Pero en el supuesto de que la cifra vertida por el procurador fuera cierta, también representaría una alarma extra, pues entonces Nayarit tendría, entre esos 80 homicidios violentos, un altísimo porcentaje de ejecuciones.
Se apunta lo anterior con datos crudos, de homicidios registrados durante el 2009, muchos de ellos evidentes ejecuciones: seis cadáveres de hombres hallados en una parcela de Jalcocotán; otros siete desenterrados en Xalisco; tres policías municipales ejecutados en Tepic; ocho elementos federales abatidos cerca del aeropuerto; tres santiaguenses encontrados en un río, envueltos en malla de gallinero; tres familiares ultimados en Camichín de Jauja; cinco ejecuciones en Xalisco y Compostela, achacados a un hombre recientemente detenido; otra ejecución en la colonia 2 de Agosto; la muerte de un hombre que presuntamente planeó el crimen de un ex jefe policiaco; el homicidio de un niño en La Peñita de Jaltemba y cuya madre no ha aparecido; la ejecución de un profesionista hallado en Jalisco
Los anteriores casos, casi todos relacionados con ejecuciones, muestran un panorama grave en el estado, aunque no se incluyen los homicidios violentos que no tienen la característica de ejecución, pero igual son homicidios intencionales.
Un dato más por mencionar es que obviamente hay casos que las autoridades intentan ocultar. A mediados de enero pasado, por ejemplo, un elemento de la Policía Estatal fue consignado por su probable participación en la ejecución de un joven, a quien además prendió fuego. Aunque el homicidio ocurrió en noviembre del 2009, el deceso no fue divulgado en ese momento, según reporteros que cubren la fuente policiaca.
Y todo ello, sin contar con las desapariciones o levantones de personas cuyo paradero se desconoce, entre ellas la de un jefe de seguridad de la penal de Tepic.
Y 2010
Lo más grave es que el inicio del 2010 no pinta mejor. Hasta ayer, según los reportes que a diario ofrece a los medios de comunicación la Procuraduría General de Justicia, ya se contabilizan 20 homicidios intencionales en el estado, incluidos los cinco decesos del enfrentamiento del domingo.
Con todo ello no se entiende la cifra oficial revelada por el procurador Óscar Humberto Herrera, a sabiendas, se insiste, de que era falsa.
El anuncio pudiera tener una interpretación contraria a lo buscado por el gobierno: la extrema gravedad en materia de inseguridad.
De paso, quedó claro que Herrera López acató una orden para ventilar la citada cifra, cuando debió negarse.